Este es un homenaje a Marti. Anoche fuimos a un barecico nuevo, y cuál no sería nuestro sorpresón al ver que la pared estaba cubierta de cienes y cienes de botellas de Bombay.
P.D.: A pesar de eso, me tomé un caña. Por cierto Miwel, descubrí mis 2 € en el bolsillo al llegar a casa.¡¡Te debo una caña, que no te la pagué!!
1 comentario:
OoooOOooohhh!! Cienes y cienes de gracias por homenajearme en el Pablog!! Habrá que ir a probarlo entonces, mmmm gintonic-de-bombay-azul-con-limón-escurrío que bien suena... por cierto, como se llama el nuevo bar?
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