La otra tarde Pons y yo nos fuimos de paseo para hacer mis deberes de clase de foto, y descubrimos un rinconcillo muuuuuy interesante: al atardecer, en el molino de la ciudad se monta un fiestón de garcillas (las de la foto) y de grajas, que van allí a dormir. Es altamente recomendable: el escándalo que montan, el sol poniéndose...muy bucólico y pastoril.
Así que si tenéis algún atardecer tontico y no sabéis adonde ir, ya sabéis que allí hay ambientico.
1 comentario:
Otro dia repetimos, pero en bici. A mi me gusta ;)
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