Ayer llegó La Marti de Valencia: ipso facto, suena mi teléfono para ir a tomar algo. ¡¡BIEEEEEN!! Nos sentamos en una mesica de la Corbata y cuando me fui a dar cuenta había comido muy poco, me había tomado un par de cañas y estábamos en la barra brindando a Ron Miel con los de bar para celebrar que esta noche ponen una estufa en la terraza.
¿Y lo a gustico que me metí yo en la cama a dormir anoche?
No hay comentarios:
Publicar un comentario